domingo, 10 de octubre de 2010

Progresistas

elsolicitantedescolocado no cree en el progresismo. Lo plantea en esos términos porque razona al progresismo como una cuestión de fe. ¿De que otro modo una persona puede considerar la posibilidad de quitarle privilegios a la burguesía local pidiéndoles por favor?
El progresista es, ni más ni menos que un burgués con conciencia social, es decir y por lo general, un desclazado que no quiere que lo señalen con el dedo.
Culturalmente los pequeños burgueses son susceptibles al estado de ánimo de los dueños del capital. En términos sociales, el señor burgués representa su meta, y por lo tanto marca el camino, en ese proceso de identificación asume como propias sus alegrías y pesares. Por eso, cuando el señor burgués se crispa el pequeño burgués se altera, se incomoda, reacciona movilizado por ese proceso de identificación muchas veces, sin comprender exactamente porque.
Algo de eso pasa con el periodismo vernáculo. Cegados por el proceso de identificación, los progres del periodismo omiten verificar fuentes, consultar archivos o apelar a la memoria. Se lanzan a una carrera por solidificar un discurso que los justifique ante sus conciencias pequeño burguesas, pero los mantenga en las fronteras dialécticas de la burguesía, por ejemplo, los ataques al periodismo independiente que en la inmensa mayoría de los casos son acciones o declaraciones firmadas por personas u organizaciones identificables, visibles, a diferencia de lo que sucedía en 1997, y cito este caso porque dejo al alcance de todos el informe de la organización PERIODISTAS con respecto a los ataques a trabajadores de prensa durante ese año. Pueden leerlo haciendo clic aquí y verificar lo que efectivamente fue un ataque sistemático contra la prensa y compararlo con las circunstancias actuales.

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